Un día respirando versos,  prodigando sonrisas, en la celebración del día de las letras. Una jornada para el recuerdo, para que nunca olvidemos que tanto la poesía como la literatura es la mesa llena en el instante de la vida, con sus platos colmados de sueños y los vasos a rebosar con el rumor transparente del tiempo.

En el Paseo de Linares, las palomas dejaban en el aire, estelas de esperanza…