Entrega el Diploma nuestro amigo y socio de Manantial Juan Valverde

CARTA AL HOMBRE

Qué importa si tu rostro es bañado por la luz

o por la oscuridad.

Si es el sol el que se refleja en tus ojos

o es el brillo lunar.

Qué importa si prefieres el olor de las rosas

al del aire cuando llueve.

Si tu alma se cobija en las tormentas de verano

o en la más pura nieve.

Dímelo, en susurros o gritos

que hagan temblar a la injusticia.

Con caricias y gesto amable

que enternezcan la malicia.

Cántalo, o escríbelo con tu sangre,

refleja tu humanidad.

Pero cuéntalo con pasión, con ternura

y abraza la libertad.

Qué importa tu origen, tu camino

o el motivo de tus lágrimas,

si todos nacemos, vivimos y

sentimos la nostalgia.

Qué importa si eres sequía y pestañeos,

si eres ojos vidriosos y calma.

Sólo piensa que eres vida,

que eres alma.

Y si sientes el amor en tu pecho,

la soledad y el desconsuelo,

si los seísmos y el miedo

se aferran a tus huesos,

Entonces eres hombre,

al igual que yo, amigo mío.

Y alégrate, porque todos sentimos

el mismo frío.

Porque cada uno de nosotros,

almas iguales en dignidad,

tiene el mismo derecho a vivir,

a reír y a amar.

Porque si cada uno de nosotros

nace solo y muere solo,

durante el camino debemos darnos

de la mano unos a otros.

Y que a pesar de nuestras diferencias,

de discrepar en poesía y razón,

todos sentimos calor en el pecho

y nos mueve la pasión.

Y que no caiga en el olvido,

seas luz u oscuridad,

que eres vida, hombre y brisa.

Tú haces la libertad.